La higiene en el lavado de las manos
Se han realizado muchos estudios sobre los beneficios del lavado de las manos y sobre la eficacia de los diversos elementos implicados en la operación, pero relativamente pocos sobre la contribución del secado de las manos a la higiene.
¿Los secamanos eléctricos de aire caliente son la solución apropiada?
Este último estudio ha comparado el rendimiento de las toallas de papel en comparación con dos tipos de secamanos eléctricos de aire: tanto los secamanos de aire caliente como los nuevos secamanos ultrarrápidos aumentan el número medio de bacterias en las manos después de su uso, mientras que las toallas de papel lo reducen.
Los secamanos ultrarrápidos, que utilizan aire a gran velocidad (hasta 600 Km/h) también mostraron un mayor riesgo de esparcir microgotas, potencialmente contaminadas, hacia otros usuarios y sobre las diversas superficies del baño, respecto de otros sistemas de secado verificados en este estudio. Además, igual que los secamanos tradicionales de aire caliente, pueden quedar contaminados por bacterias, algunas de las cuales pueden causar enfermedades.
Comunicado de prensa:
- Comunicado de prensa: Nuevas pruebas evidencian que los secamanos eléctricos pueden poner en riesgo la salud (feb. de 2009, en italiano)
- Otras publicaciones
La higiene de las manos es una cuestión seria: para eliminar los gérmenes y evitar infecciones, se debe aplicar al secado de las manos la misma atención que se presta en gran parte de los hospitales.
Para evitar infecciones y contagios, las directrices indicadas a doctores y pacientes contemplan el lavado de las manos con cuidado, utilizando jabón, y después su secado con una toalla de papel, que tiene la propiedad de reducir de forma significativa los gérmenes y virus que permanecen en las manos.
Esta práctica saludable de higiene de las manos, indicada por los especialistas de la salud, permite mantener bajo control el riesgo de eventuales infecciones y evitar su difusión.
Para una prevención adecuada de contagios e infecciones por medio del lavado de las manos, se debe garantizar no solo que las manos queden en perfecto estado de limpieza después de dicho lavado, sino también que el sistema de secado elegido sea el más adecuado.
La prevención y el control de las infecciones y contagios siempre ha sido un tema de la máxima seriedad, pero esto es particularmente cierto hoy en día, con la propagación de la gripe A y los correspondientes contagios.
Los riesgos de transmisión bacteriana se deben reducir al mínimo posible.
El ETS solicitó a un equipo de investigación de la Universidad de Westminster, dirigido por el microbiólogo Keith Redway, que estudiara el rendimiento higiénico de diversos sistemas de secado de las manos, para tener en cuenta los avances logrados en la tecnología y los productos, introduciendo, por lo tanto, en las pruebas, también la nueva generación de secadores eléctricos ultrarrápidos, recientemente lanzados al mercado y no verificados en anteriores estudios comparativos. La metodología principal adoptada en el presente estudio sigue la ya utilizada por la Universidad de Westminster en estudios precedentes.
